Niños y Niñas

Printer-friendly versionPDF version

ENCARCELAMIENTO DE NIÑOS Y NIÑAS

Diciembre de 2017

Aproximadamente 700 niños y niñas palestinos menores de 18 años de Cisjordania son procesados ​​cada año en los tribunales militares israelíes tras ser arrestados, interrogados y retenidos por el ejército israelí. El cargo más común impuesto contra los niños es el lanzamiento de piedras, un delito que en la legislación militar se castiga con hasta 20 años de prisión. Desde el año 2000, más de 8.000 niños palestinos han sido arrestados.

En la práctica, en el sistema judicial militar no hay procedimientos de interrogatorio especiales para los niños detenidos por el ejército israelí, ni existen disposiciones para que un abogado o un miembro de la familia puedan estar presentes durante el interrogatorio del menor. La mayoría de los niños declaran haber sido objeto de malos tratos y haber sido obligados a realizar confesiones forzadas durante los interrogatorios. Las formas de malos tratos utilizados por los soldados israelíes durante la detención e interrogatorio de un menor por lo general incluyen bofetadas, golpes, patadas y empujones violentos. Los menores palestinos también son insultados sistemáticamente. A pesar de las recomendaciones del Comité de la ONU contra la Tortura de mayo de 2009 suscribiendo que los interrogatorios deben ser grabados en vídeo, no se ha puesto en práctica ninguna disposición a este efecto.

Muchos niños palestinos incluso cumplen condena en las mismas cárceles israelíes y centros de detención que los adultos. La Orden Militar 1644, emitida el 29 de julio de 2009, estableció un tribunal militar separado para los niños palestinos y terminó con 42 años de juicios a menores a partir de los 12 años en los mismos tribunales que los adultos. Sin embargo, la orden no corrige muchas de las deficiencias de los juicios imparciales en los tribunales militares relacionadas con los niños (incluyendo disposiciones insuficientes sobre los requisitos para los jueces, la falta  de nuevas protecciones durante los interrogatorios y el lenguaje discrecional que concede al fiscal amplia autoridad para suspender las protecciones para los niños), lo que indica que la Orden Militar 1644 hará poco para mejorar la protección de los niños palestinos ante el sistema jurídico militar israelí.

Mientras que la Convención de la ONU sobre los Derechos del Niño define un "niño" como "todo ser humano menor de 18 años”, los niños palestinos de 16 o más años han sido juzgados y condenados por tribunales militares israelíes como adultos, según la orden militar israelí 132. En cambio, la legislación israelí de menores define a los niños israelíes como individuos de 18 años y menores de 18. Es más, la sentencia de un niño palestino se decide en función de la edad del niño en el momento de la sentencia, y no en el momento en que se cometió el presunto delito. Por tanto, un niño acusado de cometer un delito cuando él o ella tenía 15 años, será castigado como un adulto si cumple los 16 mientras está en espera de la sentencia.

El 27 de septiembre de 2011, el OC Central Command firmó una enmienda para aumentar la edad de los menores palestinos de 16 a 18 años en el sistema judicial militar. Otra condición de la enmienda es el requisito de notificar inmediatamente a los padres la detención y el interrogatorio de un niño. Sin embargo, la enmienda deja a los interrogadores muchas formas de evitar este requisito. Además, la enmienda obliga a los interrogadores a informar a los menores de su derecho a un abogado, pero afirma que sólo se contactará a un abogado "cuyos datos hayan sido proporcionados por el menor”, lo que es muy poco probable que se produzca. Una disposición adicional se refiere a la cantidad de tiempo transcurrido desde que se cometió un delito. Anteriormente, si el delito había sido cometido dos o más años antes, el niño no podía ser procesado; la nueva enmienda reduce este periodo a un año. Sin embargo, el período reducido es negado en los casos de "delitos contra la seguridad", que incluyen algunos de los cargos más comunes contra jóvenes palestinos, como el lanzamiento de piedras y participación en manifestaciones. Por último, a pesar de que la minoría de edad se eleva a 18, la enmienda establece que los menores de más de 16 años todavía se pueden retener en detención junto con adultos, lo que es contradictorio con los requisitos del derecho internacional.

En diciembre de 2017, había aproximadamente 350 niños y niñas palestinos detenidos en dos cárceles israelíes y centros de detención, entre ellos: Ofer y Meguido.

Datos y estadísticas sobre la detención de niños y niñas

En 2015 se incrementó el número de niños y niñas palestinos (individuos menores de 18 años) arrestados durante la revuelta popular de octubre en los Territorios Ocupados Palestinos que se dio en respuesta a las constantes violaciones de los derechos humanos cometidas por las fuerzas de ocupación israelíes (de ahora en adelante FOI), la escalada en la mezquita de Al-Aqsa, el aumento de los asentamientos así como por la completa impunidad de los colonos al cometer crímenes; el último de los cuales fue un incendio provocado y el asesinato de la familia Dawabsheh en Duma, Nablus. En respuesta a estos eventos, las FOI intensificaron las violaciones de derechos humanos, entre ellas, los arrestos masivos que auspiciaron que se doblara el número de niños y niñas en centros de detención; a finales de octubre del 2015 había 307 mientras que en agosto de ese mismo año había 155. Estadísticas oficiales palestinas indicaron que en 2015 se produjeron 929 arrestos de niños y niñas, un gran incremento en comparación con años anteriores. Las FOI continúan con su política de arresto de niños y niñas palestinas, negándoles la protección recogida en más de 27 convenciones internacionales. En este contexto, desde la Intifada del año 2000, 12.000 niños y niñas palestinos han sido arrestados por las fuerzas de ocupación israelíes.

Las FOI han arrestado de manera sistemática a niños y niñas palestinos dentro de campañas de arresto como castigo colectivo. Han sido sometidos a diferentes formas de tortura psicológica y física y carecen de protección. Las fuerzas de ocupación se aprovechan del arresto de niños y niñas: les utilizan para que trabajen como informáticos, extorsionan económicamente a sus familias y les obligan a pagar sanciones muy altas para asegurar su puesta en libertad. El arresto de niños y niñas tiene un impacto destructivo en su salud mental, que muchas veces se traduce en que dejan de ir a la escuela.

Número de niños y niñas detenidos desde enero de 2010 hasta diciembre de 2017

Mes

Enero

Feb

Marzo

Abril

Mayo

Junio

Julio

Agosto

Sept

Oct

Nov

Dic

2017

300

   

300

300

300

320

300

300

280

311

350

2016

450

406

-

-

414

-

350

340

 

400

   

2015

152

163

182

182

164

162

160

153

156

320

420

470

2014

154

183

210

202

196

200

192

200

201

182

163

156

2013

193

219

185

236

236

222

194

195

180

179

159

173

2012

166

166

183

203

218

192

220

210

194

189

164

177

2011

209

221

216

224

217

211

 

201

176

262

150

159

2010

318

343

342

355

300

286

281

280

269

264

251

225

Los niños y niñas detenidos en Cisjordania son tratados según las órdenes militares expedidas por el comandante militar del área. En primera instancia está la orden militar 1651 que incluye “disposiciones de seguridad” utilizadas por las fuerzas de ocupación para tratar con los prisioneros palestinos encarcelados por cuestiones de seguridad.  El artículo 212 (2) de la orden 1651 indica que la condena por lanzar piedras contra las personas o la propiedad (el cargo más imputado a la mayoría de los niños y niñas palestinos detenidos) son 10 años de cárcel mientras que el artículo 212 (3) señala que la condena por tirar piedras a un vehículo en movimiento e intentar herir a quienes están dentro del vehículo son 20 años en prisión.

Leyes y órdenes militares y cambios legales sobre el arresto de niños y niñas en Cisjordania

Algunas órdenes militares, o artículos presentes en ellas, son específicas para los tribunales militares del estado ocupante. Por ejemplo, la orden militar 1711 del año 2013 permite, a la hora de detener a un niño o a una niña de entre 12 y 13 años retenerlo durante un periodo de 24 horas antes de llevarlo ante el tribunal, de entre 14 y 15 años, 48 horas; en ambos casos la policía de la ocupación podría aumentar estos períodos hasta 96 horas para seguir con los interrogatorios en casos de emergencia. Para los niños y niñas de entre 16 y 18 años el periodo de detención puede llegar hasta las 96 horas antes de ser llevados a juicio, exactamente el mismo trato que reciben los adultos detenidos. El período de prisión preventiva antes de presentarse los cargos puede extenderse hasta 15 días con motivo de continuar con los interrogatorios, aunque en la orden militar 1726 del año 2013 se señala que el tribunal militar puede ampliar la detención por un período de 10 días cada vez hasta un máximo de 40 veces. Después, el tribunal militar de apelación es el único cuerpo autorizado para extender la detención.

Además, en la orden militar 1727 del año 2013 se especifican los procedimientos a seguir en los tribunales militares menores. Entre ellos se señala que el tribunal tendrá que asignar (al menor detenido) un abogado y que los padres estarán presentes en las vistas del juicio. La orden también incluye la creación de centros de detención y tribunales militares especiales para menores. Asimismo, especifica que un menor es toda aquella persona menor de 18 años. La orden militar 1745, expedida en el año 2014, especifica que los interrogatorios a los menores deben ser grabados (imagen y sonido) y llevadas a cabo en un idioma que el menor entienda. Sin embargo, esta misma orden militar excluye del disfrute de estos derechos a los menores detenidos por cuestiones de seguridad.

Detención de niños y niñas jerosolimitanos

A los menores detenidos en Jerusalén se les aplica la Ley de Menores Israelí de 1971. Los tribunales israelíes cambiaron sus políticas de tratar con los niños y niñas de Jerusalén detenidos tras las protestas y disturbios que tuvieron lugar en la Jerusalén ocupada después de que el niño Mohammad abu Khdeir fuera secuestrado y quemado en 2014.

Durante la primera mitad del año 2014, los tribunales dejaban en libertad a los niños y niñas que habían sido detenidos bajo la acusación de lanzar piedras o participar en disturbios sin esperar al informe de Disciplina del Oficial basado en el artículo 10 (A) de la Ley de Menores israelí. Esta ley especifica que los tribunales deben llevar a cabo todas las medidas y procedimientos necesarios para abstenerse de arrestar niños y niñas o perpetuar su arresto.

En el pasado, las sentencias a menores acusados de tirar piedras sin haber causado ningún daño iban desde la absolución hasta la libertad condicional y el pago de una multa. A partir de mitades de junio los tribunales comenzaron a condenar a los menores y a encarcelarlos durante 2 ó 3 meses hasta medio año.

En una entrevista para este informe, el abogado de Addameer Dn. Mohammad Mahmoud explicó las diferencias en las sentencias judiciales a los menores de Jerusalén:

Desde 2010 hasta finales de 2013, los tribunales israelíes solían poner en libertad a menores acusados de tirar piedras sin esperar al informe de Disciplina del Oficial; las sentencias no solían llevar condenas legales por la Ley de Menores de 1971, especialmente por el artículo (10/A) sino el pago de una fianza de entre 1000 y 4000 ILS. Hacia finales de 2013 la fiscalía israelí presentó una apelación al tribunal central de Jerusalén con el objetivo de endurecer las penas por lanzar piedras. El tribunal aceptó la apelación y emitió una orden que reforzaba las sentencias judiciales por tirar piedras. Esto fue el comienzo del cambio en las condenas a los niños y niñas además de seguir aplicando la libertad condicional y las fianzas. A principios de 2014, la situación se mantuvo excepto por algún caso excepcional, entre ellos el que unos padres no pudieron pagar la fianza y otro menor se negó al arresto domiciliario, prefiriendo cumplir la pena en prisión. Solo en estos dos casos los niños fueron encarcelados”.

El abogado explicó:

En medio de la amplia campaña de arrestos realizada por las fuerzas de la ocupación tras el asesinato de Mohammad Abu Khdeir, los tribunales israelíes empezaron a cambiar su política judicial negándose a poner en libertad a niños y niñas antes de recibir el informe del Oficial de Disciplina, que tarda de entre 20 a 25 días, y tampoco los liberaban tras la llegada del mencionado informe. Esto produjo que los padres y madres no quisieran esperar a que el informe fuera expedido y pedían a sus abogados pactar con la fiscalía, pactos en los que los menores estaban 2 ó 3 meses en prisión y de esta manera evitar los procedimientos de las vistas que implicaban testimonios de testigos y solían demorarse de 4 a 5 meses. Esta práctica ha dado lugar a la encarcelación de muchos niños alegando que han cometido delitos contra la seguridad sin haber verificado los hechos ocurridos. Actualmente, los tribunales no aceptan liberar a un menor antes de que se produzca la condena, sino que debe cumplir arresto domiciliario lejos del lugar donde vive, sin ir al colegio y, además, pagar una fianza.

2012: Los tribunales israelíes de Jerusalén generalmente dictaminan arresto domiciliario para los menores sin esperar al informe del Oficial de disciplina.

2013: Los Tribunales Militares empiezan a dictaminar arresto domiciliario para los menores de Jerusalén, pero lejos de sus casas tras obtener el informe del Oficial de Disciplina. La expedición del informe tarda entre 20 y 25 días.

2014: Los tribunales israelíes, tras los acontecimientos que tuvieron lugar durante el verano, endurecieron las condenas contra menores (14 a 18 años) acusados y no les pusieron en libertad ni antes ni después de la expedición del informe del Oficial de Disciplina.

2016: El parlamento israelí (Knesset) aprobó una ley por la cual se podía encarcelar a un menor de 14 años si era acusado de asesinato. Esta ley permite a los tribunales mantener a los menores de 14 años en una institución de régimen cerrado y transferirlos a la prisión cuando cumplan los 14 años para realizar el resto de su condena.

Indicadores y características del arresto de niños y niñas

Desde una perspectiva científica y de desarrollo, expertos en traumas psicológicos infantiles creen que el arresto, los interrogatorios y las experiencias humillantes son muy peligrosas y traumáticas para un niño. El trauma puede afectar el comportamiento del niño; agitación, sobrerreacción, rebeldía o indiferencia hacia el entorno. Las experiencias traumáticas en las primeras etapas de la vida del niño (especialmente en su infancia y adolescencia) aumentan el riesgo de padecer problemas psicológicos y de comportamiento durante la época adulta.

Las estadísticas de los arrestos e interrogatorios a niños muestran casos en los que las fuerzas israelíes tienen como objetivo el arresto de niños en época de formación o son adolescentes. Los Centros de Rehabilitación Psicológica para Víctimas de Tortura señalan que el carácter se equilibra durante la adolescencia. Sin embargo, el arresto durante estas edades se traduce en perder la confianza y las fuentes de protección, además de estar alejado de la familia. Así, esta experiencia trastorna el proceso de formación del carácter y aleja al niño de su familia y de la sociedad. 

El grupo de edad de niños perseguidos nuestra que su proceso educativo se ve interrumpido en un momento crítico ya que la mayoría de ellos no han acabado primaria o se encuentran en los últimos cursos de secundaria. El arresto, los interrogatorios y el arresto domiciliario (que a veces dura meses) pueden perjudicar los años posteriores de trabajo. El Centro de Rehabilitación de Víctimas de la Tortura ha observado que la mayoría de estos niños han dejado los estudios antes de acabar secundaria. Los niños de los grupos más débiles y marginados son los más vulnerables a sufrir torturas y malos tratos. El trauma por el que pasan estos niños tiene efectos a corto y largo plazo por varios factores, entre ellos:

Primero. Imprevisibilidad: La tortura es una de las causas del trauma, la más complicada. El trauma psicológico se produce por un acontecimiento extremo, inesperado, repentino que se da fuera de la experiencia natural del ser humano, produciendo determinadas reacciones y síntomas. Los síntomas producidos por el trauma pueden ser temporales o pueden convertirse en síntomas psicológicos crónicos.

Segundo. Factores personales: Estos factores se refieren a el género, la edad y el nivel de educación. Los niños no tienen experiencia suficiente para afrontar estos acontecimientos tan traumáticos, por eso son los más vulnerables a los métodos de interrogación. Además, los niños son más susceptibles de ser manipulados y engañados que los adultos. Estudios neuropsicológicos indican diferencias entre los niños, adolescentes y adultos en cuanto a niveles de madurez y habilidades cognitivas, particularmente en lo que se refiere a tomar decisiones ya que el proceso de decidir tiene que ver con factores psicológicos, analíticos y cognitivos.

Tercero. Tendencia a creer a figuras de autoridad: En circunstancias normales, los niños y adolescentes funcionan respondiendo a una figura de autoridad dominante (generalmente un padre, un profesor o un oficial de policía). Debido a la naturaleza patriarcal de la sociedad, los niños y adolescentes tienden a seguir al padre, la familia o al clan. Como consecuencia de los interrogatorios, que son circunstancias anormales, no tienen la libertad para negarse a realizar las instrucciones o demandas que se les dan o resistir la coerción.

Asalto sexual y amenazas

Cada vez más, los soldados israelíes y los oficiales de la ISA utilizan amenazas sexuales incluyendo amenazas de violación como una forma de infligir temor en los niños y coaccionarlos para que realicen confesiones. En 2009, Addameer documentó al menos cinco casos de niños que declararon haber sido agredidos o amenazados sexualmente durante las operaciones de arresto, traslado a los centros de detención y durante los interrogatorios. Las agresiones sexuales de los interrogadores israelíes contra los niños toman numerosas formas, incluyendo agarrar con fuerza los testículos y amenazas de violación o sodomía con un objeto.

Del Testimonio del niño Othman Sulaiman (15 años)

Las fuerzas de ocupación arrestaron a Othman el 25 de diciembre de 2014. Le interrogaron en el Centro de Interrogación Russian Compound (conocido como Al-Moscobiyeh) durante 28 días. Los interrogatorios duraron 8 horas al día y durante los mismos, le amenazaron con pegarle y violarle. El niño contó al investigador de campo de Addameer:

Más de un interrogador amenazó con violarme, diciéndome “si no quieres por la boca, te haremos hablar por cualquier otro lado”. Tenía mucho miedo y confesé algo que no había hecho y que nunca ocurrió.

Arresto de menores jerosolimitanos

El Tribunal Magistral dictaminó que el niño Mahmoud Ramadan Obeid (17 años) estuviera 6 meses bajo arresto domiciliario por lanzar piedras. Reside en Assawyie y estudia 11º grado en el colegio Abdullah Ibn Al-Hussein en Skeikh Jarrah. El niño contó al investigador de campo de Addameer:

“Aún estoy sufriendo las consecuencias del arresto domiciliario y de ir al centro. A pesar de que mi padre pagó la fianza de 5000 shekels, el caso no se ha cerrado. El arresto domiciliario me afecta en pequeños detalles diarios; mi nivel de estudios ha caído y me siento solo porque no puedo jugar con mis amigos en el barrio. Estoy empezando a sentir que las fuerzas israelíes me están observando cada momento y eso psicológicamente me afecta. No sé hasta cuándo estaré así.  

Acceso a la educación

Existen disposiciones muy limitadas sobre la educación de los niños palestinos detenidos. El Servicio de Prisiones de Israel proporciona educación sólo en las prisiones de Megiddo y Rimonim pero impone restricciones sobre los temas que se enseñan. A los menores se les permite solo estudiar matemáticas y humanidades, los demás temas están prohibidos por "razones de seguridad". Las niñas menores de 18 años suelen ser encarceladas junto con prisioneras adultas y no reciben ninguna educación formal. Mientras que los niños israelíes que se encuentran detenidos en Rimonim reciben aproximadamente 20 horas de clases y de estudio por semana en un aula especial, los niños palestinos detenidos en la prisión de Megiddo son obligados a estudiar en el patio de la prisión sin ningún tipo de protección frente a las condiciones climáticas. Es importante destacar que el Servicio de Prisiones de Israel se niega a establecer ningún mecanismo de coordinación con la Autoridad Palestina y, como consecuencia, los niños detenidos palestinos siguen el plan de estudios árabe-israelí, en lugar del currículo oficial adoptada por el Ministerio de Educación palestino. Esto tiene evidentes consecuencias negativas en el rendimiento de un niño detenido cuando vuelve a la escuela tras ser liberado de la prisión.

Preocupaciones de reclutamiento

En las zonas de Cisjordania y Jerusalén oriental, que son las más afectadas por las políticas de ocupación colonial de Israel, especialmente por el muro de anexión, la violencia de los colonos y la demolición de viviendas, jóvenes y niños incluso de 12 años son a menudo los primeros en ser arrestados en las campañas de arrestos masivos, ya sea durante las manifestaciones, inmediatamente después de ellas o durante redadas nocturnas. La evidencia sugiere que el propósito de su arresto y detención es triple. En primer lugar, al concentrarse en los más jóvenes y vulnerables se pretende ejercer presión sobre sus familias y sobre toda la comunidad para poner fin a la movilización social. En segundo lugar, los soldados y policías israelíes arrestan a menudo niños con fines de reclutamiento. Addameer ha recogido testimonios que sugieren que a los niños de Jerusalén Este y de las comunidades afectadas por el Muro y los asentamientos se les pide rutinariamente que se conviertan en informantes y que proporcionen detalles sobre los personajes importantes que participan en las actividades de apoyo y sobre otros niños que participan en las manifestaciones. Por último, la detención también se utiliza como una estrategia para disuadir a los niños de participar en manifestaciones y de lanzar piedras contra el Muro u otros objetivos. Sin embargo, mientras que el lanzamiento de piedras es el cargo más común usado contra ellos, los niños en las zonas de alto conflicto son arrestados regularmente de manera indiscriminada y mantenidos en prisión con poca o ninguna evidencia, con el tribunal militar a menudo basándose únicamente en los testimonios de los soldados como prueba.

(1) Ver DCI-Palestine, Palestinian child prisoners: The systematic and institutionalized ill-treatment and torture of Palestinian children by Israeli authorities, June 2009, p. 8 (available at: http://www.dci-pal.org/english/publ/research/CPReport.pdf)