PRISIONEROS EN GAZA

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PRISIONEROS EN GAZA

Desde el 1 de Septiembre de 2012, había aproximadamente 454 prisioneros procedentes de la Franja de Gaza en cárceles israelíes. La situación de uno de estos prisioneros está todavía sujeta bajo el regimen creado por la Ley de Combatientes Ilegales (véase la sección en administrative detention), que permite la detención de un individuo que, entre otras cosas, “es miembro de una fuerza sospechoso de perpetuar actos hostiles contra el Estado de Israel” y que no tiene derecho a prisioneros de guerra en virtud del derecho internacional humanitario.

Número de habitantes de Gaza encarcelados en prisiones israelíes a finales de cada mes desde Enero de 2010 hasta Septiembre de 2012.

(Los datos estadísticos se basan en los informes del Servicio de Prisiones de Israel, a través de B’Tselem)

 

Ene

Feb

Mar

Abr

May

Jun

Jul

Ago

Sept

Oct

Nov

Dic

2010

-

-

733

710

711

710

703

-

698

691

694

686

2011

684

676

669

658

653

647

-

634

627

 613

588 

483 

2012

459

462

461

456

453

451

454

449

445

-

-

-

 

VISITAS FAMILIARES

En Junio de 2007, como parte de su política de tratamiento de la Franja de Gaza como una entidad enemiga y aislarla geográficamente a través de restricciones relativas a la circulación de personas y de mercancías y tras las elecciones legislatives Palestinas de 2006, Israel instauró una prohibición total de las visitas de familiares a los presos de Gaza.

Además, a partir de Noviembre de 2009, Israel ha impedido a estos prisioneros recibir dinero de sus familiares para comprar artículos de primera necesidad al exigir que las transferencias de dinero impliquen la presencia de un miembro de la familia en un banco israelí, lo cual es imposible para las familias residentes en la Franja de Gaza.

Como resultado, los palestinos de Gaza recluidos en prisiones israelíes están completamente aislados el mundo exterior. Son en gran parte inconscientes de los principales acontecimientos que tienen lugar en la vida de sus familiares, incluyendo la muerte de parientes cercanos. Del mismo modo, los familiares de los prisioneros ignoran por completo la situación del detenido, su estado de salud y los motivos de su detención. El acceso de los prisioneros a los productos de necesidad básica es muy limitado, ya que tales suministros los proporcionan generalmente miembros de la familia durante las visitas o comprados por los presos con fondos transferidos de sus familias.

La política de Israel ha sido condenada, entre otros, por organizaciones de DDHH palestinas e israelíes, por el Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC por sus siglas en inglés) y por el Comité de Investigación de las Naciones Unidas en el Conflicto de Gaza, en su informe sobre la ofensiva israelí en 2008-2009. Sin embargo, el 9 de diciembre de 2009, el Tribunal Superior de Justicia de Israel falló en contra de dos peticiones presentadas por organismos palestinos e israelíes de DDHH que en 2008 protestaban por la legalidad de la prohibición de las visitas de los familiares a los presos.

El Tribunal sostuvo que el derecho a las visitas de los familiares en la cárcel no está dentro del “marco de las necesidades humanitarias básicas de los residentes de la Franja de Gaza, que Israel está obligado a permitir”.

Durante la huelga de hambre masiva de los prisioneros palestinos en Abril de 2012, una demanda principal de los prisioneros era restablecer las visitas de sus familiares. Aunque Israel acordó reanudar las visitas, solo la mitad de los actuales 445 detenidos de Gaza había recibido una visita de un familiar con lo que la posibilidad de recibir visitas de manera constante estaba todavía pendiente de aclarar.

2008-2009: LA OFENSIVA ISRAELÍ EN GAZA

El 27 de Diciembre de 2008, Israel inició una ofensiva military devastadora contra el pueblo de Gaza. A mediados de Enero de 2009, unos 1400 palestinos habían resultado muertos y grandes áreas de Gaza –como escuelas, hospitales y viviendas residenciales- habían sido arrasadas. La ofensiva militar, que el ejército israelí nombró en código Operación Plomo Fundido, fue descrita por Amnistía Internacional como “22 días de muerte y destrucción”. Durante la acción militar, un gran número de palestinos fueron detenidos arbitrariamente por el ejército israelí. Muchas personas, incluidos niños, denunciaron haber sido esposadas y detenidas en grandes fosas al aire libre con otras muchas personas. Los detenidos fueron obligados a utilizar las fosas como inodoro y los suministros de agua, comida y mantas eran insignificantes.

Las circunstancias de las detenciones equivale a una violación de la obligación de actuar con humanidad hacia las personas privadas de su libertad, reconocido en numerosos tratados y convenciones de DDHH.

Un número significativo de detenidos fueron utilizados como ‘escudos humanos’ por el ejército israelí durante el conflicto y denunciaron haber sido obligados a dormir con los soldados israelíes y a introducirse en los edificios para comprobar la seguridad antes de que entraran los soldados.

El Informe de Realidad del Comité de las Naciones Unidas en el Conflicto de Gaza concluyó que dicha acción está prohibida por el derecho internacional humanitario y “pone el derecho a la vida de los civiles en riesgo de manera arbitraria y constituye un trato cruel e inhumano. El uso de ‘escudos humanos’ es también un crimen de guerra”. Un grupo de personas detenidas en Gaza durante la Operación Plomo Fundido fueron traídas a Israel y encarceladas en instalaciones del servicio penitenticiario iraelí. Algunos de ellos han sido puestos en libertad y han vuelto a Gaza, mientras que otros fueron juzgados y condenados a penas de prisión dentro de Israel.